So, the holidays have come and gone, and you have eaten everything from tamales and champurrado to frijoles charros and bunuelos. Yum! If you’re like me, you love this time of year when it seems like every day is a smorgasbord of deliciousness.
It seems, though, that the holiday season is never complete without one key dish, and that is pozole.
Just as black eyed peas are common to eat for good luck in the U.S. for New Year’s Day, so too is pozole for Mexicans.
Las fiestas navideñas llegaron y se fueron y usted comió de todo, desde tamales y champurrado hasta frijoles charros y buñuelos. Si usted es como yo, le encanta esta época del año porque cada día es un bufet de delicias culinarias.
Pero la temporada navideña no estaría completa sin un platillo clave: el pozole.
Así como en los Estados Unidos se acostumbra comer arvejas en Año Nuevo porque se cree que son de buena suerte, en México se acostumbra comer pozole por la misma razón.
The word pozole, which means foam in the Nahuatl language, is both the name of the soup and the grain from which it’s made. Special grains of corn are pre-cooked in a water solution which makes the corn grains lose their fibrous outer layer. Then, when boiled, they open like flowers, giving them the appearance of froth. The pozole grains then become these large white- colored grains known in the U.S. as hominy.
Pozole is a very popular dish in Mexico and has been around ever since pre-Hispanic times. Being a native crop, the pozole grain has remained a staple, but the ingredients of the soup have changed throughout the ages. During the Aztec reign, it is said that pozole was a ritualistic dish eaten mainly by royalty, and Moctezuma’s meat of choice in his pozole was the tasty flesh of a sacrificed prisoner. Luckily, the Spaniards arrived (if you can call that lucky), and put an end to that practice. After the arrival of the Spaniards, the meats of choice changed to chicken and pork, and are now a customary part of the preparation.
Not only is it a New Year’s Day good-luck cuisine, many Mexicans would argue that pozole is a well-known remedy, having been known to aid many a hangover.
Pozole is made differently throughout the regions of Mexico. The best known recipe is from Jalisco, prepared with pork and dried poblano peppers. Green tomatoes are added in the State of Guerrero. People from Michoacán add pork rinds. Colima residents enjoy it with white cheese and in coastal areas it is common to add sardines. There are vegetarian versions. I am accustomed to the red pozole, but it can also be green, or even white.
Another tasty addition is the condiments. Shredded cabbage or lettuce, finely chopped onions, ground oregano, slices of lime, radish slices, avocado slices, queso fresco, salt and chopped serrano peppers are all placed on the table where the pozole will be eaten. Also, corn tortillas or tostadas are served to accompany the many flavors that only enhance the pozole’s deliciousness.
Although pozole is made customarily for New Year’s Day, it is also a traditional dish for tornabodas, “the wedding after-party”, quinceañeras, and large celebrations because it is very easily prepared in large quantities.
I like cabbage and a lot of lime juice with my pozole, so if there’s a boda, quinceañera, or fiesta coming up, and pozole will be served, don’t forget to send me an invite.
Ingredients
- 1 1/2 lbs pork shoulder
- 2 garlic cloves, peeled
- 1 tablespoon cumin powder
- 1 onion, chopped
- 2 garlic cloves, chopped
- 2 tablespoons oil
- 1/2 teaspoon black pepper
- 1/2 teaspoon cayenne
- 2 tablespoons chili powder
- 1 tablespoon salt
- 1/4 teaspoon oregano
- 4 cups canned white hominy, drained and rinsed
- 3-5 cups pork broth, from cooking pork shoulder
- salt
- 2 whole fresh jalapenos, chopped (optional)
Directions
- This recipe requires a simple prep.
- Peel the garlic, chop the onion, peel and chop the 2 garlic cloves, chop the jalapenos if you are using them and get the hominy drained and rinsed.
- Place the meat in a large saucepan and just cover with lightly salted water.
- Add 1/2 chopped onion, the 2 cloves peeled garlic, pepper, cumin, and oregano.
- Bring to a boil over medium heat, skim off any foam that rises, reduce heat, cover and simmer for 45 minutes.
- Remove meat and broth, reserving some both.
- Sauté the remaining chopped onion and garlic in oil until translucent.
- Add the remaining spices, and stir.
- Cut the reserved pork into 1 inch cubes and add to the pan.
- Stir in the canned hominy, pork broth (if there is not enough pork broth, add chicken stock, about 2-4 cups, eyeball the amount you like), jalapenos (optional).
- Simmer, covered, for 45 to 60 minutes until the meat and hominy are tender.
- If necessary, cook for up to an additional 60 minutes until the chilies and onions are well blended into the broth.
- Taste for salt, and serve in soup bowls.
Garnishes
- Lime wedges.
- Queso fresco.
- Sliced radishes.
- Ground oregano.
- Avocado slices.
- Chopped Serrano peppers.
- Shredded cabbage (not red) or lettuce.
- Fresh corn tortillas or packaged fried corn tortillas.
The opinions expressed in this commentary are solely those of Marcos Cortez
Marcos Cortez is a Public Relations Associate at Interlex Communications, one of the nations’s only advertising firms dedicated to socially conscientious multicultural marketing. Always a food lover, Marcos’ passion has been community advancement and social equality.
El pozole es un platillo muy popular dentro de la cocina Mexicana y existe desde la era pre-hispana. Pozole, que significa espuma en lengua náhuatl, es una sopa preparada con granos especiales de maíz que han sido cocidos previamente en una solución de agua hasta que los granos pierden su capa exterior fibrosa y se abren como flores al hervir, dándoles una apariencia espumosa. Los granos de maíz así cocidos se convierten en los granos grandes y blancos que se conocen como pozole.
El pozole, que es también el nombre del platillo que se prepara con esos granos, se prepara de distinta forma en las diversas regiones de México. Siendo este un platillo que data de la era pre-hispana, el pozole se ha conservado como un platillo importante dentro de la cocina mexicana, pero sus ingredientes han cambiado según las épocas; la principal diferencia en los ingredientes son las carnes que se utilizan en la sopa.
Durante el reinado de los aztecas, se dice que el pozole era un platillo ceremonial consumido principalmente por la realeza, y que a Moctezuma le gustaba que el platillo se preparase con la carne de algún prisionero sacrificado. Por suerte llegaron los españoles; bueno quizás no fue algo tan afortunado, pero de cualquier forma qué bueno que pusieron fin a esa práctica.
Tras la llegada de los españoles, se empezó a utilizar la carne de pollo y puerco que se utiliza hasta el día de hoy.
Y no es solamente una comida de buena suerte para el Año Nuevo, muchos mexicanos alegan que el pozole posee también facultades curativas, ya que es un gran paliativo para los efectos de la cruda.
El pozole es una sopa que generalmente se prepara picante. Yo estoy acostumbrado al pozole rojo, pero también puede ser verde o blanco, e inclusive vegetariano. La mayoría de las regiones de México preparan el pozole de manera diferente y le agregan su propio estilo para hacerlo singular. En el estado de Guerrero se le agregan tomates verdes, la gente de Michoacán le agrega cueritos de puerco, a los de Colima les gusta con queso blanco y en las costas es común agregarle sardinas. La receta más conocida, sin embargo, es la de Jalisco, que se prepara con puerco y chiles poblanos secos.
Otros ingredientes sabrosos son los condimentos; en la mesa se colocan recipientes con lechuga o repollo rallado, cebolla finamente picada, orégano molido, rodajas de limón, rebanadas de rábano, aguacate, queso fresco, sal al gusto y chiles serranos picados. Y también tortillas de maíz o tostadas para acompañar los muchos sabores que contribuyen a hacer del repollo una delicia.
Si bien el pozole se prepara tradicionalmente para el Año Nuevo, es también un platillo muy popular en las tornabodas, en fiestas de quince años y todo tipo de celebraciones porque es muy fácil prepararlo en cantidades grandes.
A mí me gusta agregarle repollo y jugo de limón a mi pozole, así que si tiene una boda, quinceañera o fiesta en puerta y van a servir pozole, no se olvide de invitarme.
Ingredientes
- 1 ½ libra de carne de puerco
- 2 dientes de ajo, pelados
- l cucharada de comino en polvo
- l cebolla, picada
- 2 dientes de ajo, picados
- 2 cucharadas de aceite
- ½ cucharadita de pimienta negra
- ½ cucharadita de pimienta roja (cayenne)
- 2 cucharadas de chile en polvo
- 1 cucharada de sal
- ¼ de cucharadita de orégano
- 4 tazas de pozole enlatado, enjuagado y escurrido
- 3-5 tazas del caldo donde se coció la carne de puerco
- sal
- 2 jalapeños frescos enteros, picados (opcional)
Instrucciones
- Esta receta requiere de una preparación sencilla
- Pele el ajo, pique la cebolla, pele y pique los dos dientes de ajo, pique los jalapeños si decide usarlos y enjuague y escurra el pozole.
- Coloque la carne en una cacerola grande y agregue agua ligeramente salada para apenas cubrir la carne.
- Agregue la ½ cebolla picada, los dos dientes de ajo pelados, la pimienta, el comino y el orégano.
- Deje hervir a fuego medio y retire la espuma que se forme, reduzca el fuego, cubra y cocine por 45 minutos.
- Retire la carne y el caldo y reserve ambos.
- Acitrone la cebolla picada restante y el ajo en aceite hasta que adquieran una apariencia transparente
- Agregue el resto de las especies, y menee
- Corte el resto de la carne en cubos de aprox. 1 pulgada y agregue a la cacerola.
- Agregue y revuelva el pozole, el caldo de puerco (si no alcanza el caldo de puerco, agregue caldo de pollo, aproximadamente 2-4 tazas, al gusto) y los jalapeños (opcional).
- Cocine a fuego lento, cubierto, de 45 a 60 minutos, hasta que la carne y el pozole estén tiernos.
- Si fuera necesario, cocine hasta 60 minutos más, hasta que los chiles y la cebolla se hayan incorporado al caldo.
- Compruebe que tiene suficiente sal, y sirva en platos de sopa.
Guarniciones
- Rodajas de limón
- Queso fresco
- Rábanos rebanados
- Orégano molido
- Rebanadas de aguacate
- Chile serrano picado
- Repollo o lechuga rallada (no utilice repollo rojo)
- Tortillas de maiz frescas o tostadas de maíz
Marcos Cortez es un Asociado de Relaciones Públicas en Interlex Communications, una de las únicas empresas publicidad en la nación dedicada a la comercialización de conciencia social multicultural. Siempre un amante de la comida, la pasión de Marcos ha sido el progreso de la comunidad y la igualdad social.
January 20th, 2010 at 5:40 pm
You made me hungry! I told someone, “this man always writes about food!” Then they told me you’re the food critic or writer for RBB. That explains it:-) Keep up the good and tasty work!