
As Americans, we all know that the difference between a dream and reality can be a fine, blurring line. The beacon that has drawn immigrants from around the world to America has been — that through our liberties and opportunities — everyone can realistically hope to transform their own existence and rise up from their reality to reach for the dream of a better life for themselves and their family.
Great stuff. It’s America’s most enduring product, for both internal consumption and for exportation: Hope.
So why curb the supply when there is so much demand in the world? I can understand that many opponents to increased legal immigration fear potential negative impacts on our nation, whether those be cultural or economic. But even thinking conservatively, why oppose strategic immigration policy that keeps the dream alive and channels well-intentioned, talented, committed, productive people into the American mainstream? Why wait on comprehensive immigration reform, which is complex and will likely require a long-winded debate, to determine the fate of thousands of currently undocumented college students and graduates? Why delay action on The DREAM Act? Why keep good people like Benita Veliz waiting in the shadows for their chance to transform their lives and — in the process — maximize their contributions to America?
I first heard about Benita from a colleague at RedBrownandBlue. A college graduate with the dream of attending law school, Benita was the valedictorian of her Texas high school. Her story came to national attention when it was featured in the New York Times. Fascinated by the tale of this young, overachieving dreamer, I reached out to her. Benita explained to me how she was brought here as a young child and has not returned to Mexico since then. Raised as a Mexican-American, she first began to notice that she was different from most of her friends when they started getting drivers licenses and jobs at the mall. Without the proper documents, she was afraid to come forward and join them in those teenage rites of passage. In some way, perhaps it served her well. Instead of working part-time and cruising, she focused on school and graduated at the top of her class, earning a full scholarship to a private university.
Today, as a product of public schools, Benita says she yearns for the chance to “pay America back by being a productive, tax-paying citizen.” But today, as an undocumented immigrant, Benita is also in danger of being deported. What good would that do for America? What in the world would it do to Benita?
I asked myself, how bad would it be for a bilingual young Latina to be sent back to Mexico? She could surely go to school there, find a job, start a new life, couldn’t she? Many Americans like me have been fortunate to face choices like studying and working abroad. They are enriching experiences, but in the end we know we can always come home. If deported, Benita would not be able to do that. Her studies, her dreams, America’s own investment in her and her potential, would be squandered to prove a petty point. What point is that? That we are a nation of laws.
I agree that we are such a place, where the law should be respected. But I also believe that the law is made to serve mankind, not the other way around. Our Congress has the opportunity to pass a new law, The DREAM Act, to provide people like Benita an opportunity to legitimize their presence on American soil and get on the path to citizenship by contributing to our nation’s future prosperity and security.
I urge you to contact your elected officials to voice your support for The DREAM Act. About 65,000 students like Benita could be impacted positively by The DREAM Act each year. In exchange, they must go to school or serve in the military, proving themselves worthy of citizenship. It’s not a bad way to keep the dream alive. It’s actually a great way to affirm that – in America – we’re still at our best when we’re turning dreams into reality.
Resources for Action:
Ten Things You Can Do for the DREAM Act!
Find Your Elected Official and Send an Email of Support for the DREAM Act via Congress.org.
Learn more about the DREAM Act and Comprehensive Immigration Reform at MATT.org.
To help Benita specifically, send a letter to:
Michael Pitts
Field Office Director
U.S. Immigration & Customs Enforcement
8940 Fourwinds Drive
San Antonio TX 78239
In your letter to Mr. Pitts, you can ask ICE, Immigrations and Customs Enforcements, to consider “dropping removal proceedings” against Benita Veliz. Friends of Benita have also started a page on Facebook to marshal support.
Como americanos, todos sabemos que la diferencia entre un sueño y la realidad puede ser una línea muy delgada y borrosa. El faro que ha atraído a inmigrantes de todas partes del mundo a América ha sido que a través de nuestras libertades y oportunidades, cualquiera puede abrigar una esperanza realista de transformar su propia existencia y elevarse desde su realidad para alcanzar el sueño de una vida mejor para ellos y sus familias.
Qué cosa tan maravillosa! El producto más perdurable de América, tanto para consumo interno como para exportación es: la Esperanza.
Así que, porqué restringir la oferta habiendo tanta demanda en el mundo? Yo comprendo que muchos de los que se oponen al incremento en la inmigración legal temen a los impactos negativos que pudiese sufrir nuestro país, tanto los impactos culturales como los económicos. Pero aún pensando de manera conservadora, porqué oponerse a una política inmigratoria estratégica que conserve vivo el sueño y canalice a las personas bien intencionadas, talentosas, comprometidas y productivas a la corriente americana? Porqué esperar una reforma inmigratoria extensa, que por su complejidad es muy probable que requerirá de un prolongado debate, para determinar la suerte de miles de profesionistas y estudiantes universitarios que actualmente son indocumentados? Porqué demorar la propuesta de ley denominada The DREAM Act? Porqué obligar a personas buenas, como Benita Veliz, a esperar en las sombras la oportunidad de transformar sus vidas y – en el proceso – acrecentar al máximo sus contribuciones a nuestro país?
Yo supe de Benita a través de un colega en RedBrownandBlue. Cuando graduó de preparatoria en el estado de Texas, Benita tuvo el honor de ser seleccionada para pronunciar el discurso de despedida en la ceremonia de graduación; actualmente ha cursado sus estudios universitarios y sueña con ingresar a la facultad de derecho. Su historia captó la atención del país entero cuando fue publicada en el periódico New York Times. Fascinado por la historia de esta joven soñadora y exitosa, me puse en contacto con ella. Benita me contó que fue traída aquí de niña y no ha regresado a México desde entonces. Creció en un ambiente Mexicano-americano, y solo advirtió que era diferente a la mayoría de sus amigos cuando estos empezaron a tramitar sus licencias de manejar y a conseguir empleos en los centros comerciales. Al carecer de la documentación apropiada, ella no podía correr esos trámites por miedo a revelar su situación. De alguna forma, esto le benefició. En vez de tener un trabajo de tiempo parcial y dar la vuelta en coche, se dedicó de lleno a los estudios, se graduó con el promedio más alto de su clase y obtuvo una beca completa para una universidad privada.
Hoy en día un producto de las escuelas públicas, Benita anhela la oportunidad de “recompensar a América convirtiéndome en un ciudadano productivo que paga sus impuestos.” Pero hoy, como inmigrante indocumentado, Benita está en riesgo de ser deportada. En qué forma se beneficiaría América si esto ocurriese? Y. . . . qué sería de Benita?
Yo me pregunto, qué tan grave sería para una joven latina bilingüe que la enviasen de regreso a México? Ella seguramente podría asistir a la escuela allá, encontrar empleo, iniciar una nueva vida, o no? Muchos americanos como yo hemos sido afortunados al contar con opciones como la de estudiar y trabajar en el extranjero. Estas son experiencias muy enriquecedoras, pero al final sabemos que podemos regresar a casa. Sin embargo, si Benita es deportada, ya no podría regresar. Sus estudios, sus sueños, la inversión que este país ha hecho en ella y en su potencial serían desperdiciados solo para probar un punto inconsecuente. Y qué punto es ése? Que somos un país gobernado por leyes.
Yo estoy de acuerdo en que somos un país gobernado por leyes, donde las leyes deben ser respetadas. Pero también creo que las leyes han sido creadas para servir a la humanidad, y no que la humanidad haya sido creada para servir a las leyes. Nuestro Congreso tiene la oportunidad de aprobar una nueva propuesta de ley, The DREAM Act, que brinde a las personas como Benita la oportunidad de legalizar su presencia en esta tierra e iniciar el camino hacia la ciudadanía mientras contribuyen a la futura seguridad y prosperidad de nuestra nación.
Yo le exhorto a comunicarse con sus congresistas y senadores y dar voz a su apoyo para la propuesta de ley The DREAM Act. Aproximadamente 65,000 estudiantes como Benita pueden ser impactados en forma positiva por esta propuesta de ley cada año. A cambio, ellos deberán asistir a la escuela o prestar servicio militar para probar que merecen ser ciudadanos. No es una mala forma de mantener vivo el sueño. Es en realidad una manera grandiosa de afirmar que, en América, somos aún los mejores para convertir los sueños en realidad.
Recursos para la Acción:
Diez Cosas que Usted Puede Hacer en pro de la propuesta The DREAM Act!
Envíe a su Representante o Senador un correo electrónico apoyando la propuesta The DREAM Act a través de Congreso.org
Para conocer más acerca de la propuesta The DREAM Act y la Reforma Migratoria Extensa, visite el portal MATT.org
Para ayudar a Benita en particular, envíe una carta a:
Michael Pitts
Field Office Director
U.S. Immigration & Customs Enforcement
8940 Fourwinds Drive
San Antonio, TX 78239
En su carta al Sr. Pitts, usted puede solicitar a Immigrations and Customs Enforcements (Ejecuciones de Migración y Aduanas o ICE , por sus siglas en inglés), a considerar “dropping removal proceedings” (la suspensión de los procedimientos de remoción) en contra de Benita Veliz. Los amigos de Benita han iniciado asimismo una página en Facebook para consolidar el apoyo.